Los private equity van más allá de donde llegan los microcréditos



El aporte de capitales por parte de fondos de inversión también gana espacio en países en vías de desarrollo como ha ocurrido en Kenya y Serbia 

Por Moris Beracha.- No es extraño conseguirnos con personas que no conocen o no saben de la existencia de los private equity, y la primera imagen que se hacen cuando se les comienza a explicar qué son digan: “¡A eso es como el mundo de la bolsa!” o “¡Eso se parece a lo que hace el personaje de Gordon Gekko en la película Wall Street!” en referencia a esa extraordinaria actuación de Michael Douglas en el filme de Oliver Stone.

El asunto está en que muchas crisis han ocurrido, muchas regulaciones se han establecido y dentro de ese mundo de las inversiones también ha surgido toda una generación comprometida con aspectos que nada tienen que ver con la imagen que dejó Gekko: empresarios preocupados por el medio ambiente o inversionistas interesados en generar riqueza en toda una sociedad para reducir la pobreza e incentivar el consumo y la producción.

Es de esa manera como tememos ejemplos de private equity y fondos de inversión, que lejanos de estar en una óptica de pérdidas, han conseguido espacios para usar y multiplicar capitales al tiempo que generan un efecto positivo en toda una comunidad, eso sin contar que las propias firmas que participan en este negocio están conscientes de la importancia de una buena reputación y la necesidad de impulsar negocios que también gente un impacto social.

La gran virtud que tienen estos fondos está en la diversidad de objetivos que pueden alcanzar y uno de ellos es el de impulsar emprendimientos con pequeños capitales de trabajo, que sería imposible que los obtuvieran de bancos tradicionales debido a la enorme cantidad de requisitos que exigen, y esas iniciativas al final se convierten en nuevas fuentes de empleo y tienen un impacto en una comunidad por la demanda que atienden.

Alguien podría decir que estos private equity de los que estamos hablando referidos a emprendimientos se dirigen a un nicho de financiamiento que corresponde o viene siendo atendido por sistemas de microcrédito o bancas comunitarias. En cierta manera es cierto pero los private equity tiene una ventaja sobre los esquemas de microfinanciamiento: el emprender obtiene los capitales de manera más rápida y sin las trabas o trámites que estos micro bancos están teniendo, bien sea porque optaron por emular la burocracia de las instituciones financieras tradicionales o porque los países donde operan les han impuesto regulaciones, que en ocasiones frenan o limitan estas iniciativas productivas. A eso hay que agregar que algunos esquemas de microfinanciamiento han sido atrapados por los gobiernos y lejos de fomentar el libre emprendimiento termina siendo capturados por una cultura clientelar propia del partido político que tenga el dominio en un determinado país.

A simple vista pareciera que los private equity son propios de economías industrializadas. No en vano Estados Unidos es el mejor ejemplo, mientras que a las naciones en vías de desarrollo corresponde más irse por esquemas de microcrédito o bancascomunitarias, pero resulta que desde ya hace un par de años hay ejemplos muy variados que indican que puede darse ambos esquemas de financiamiento y corresponde al emprendedor evaluar el costo de oportunidad entre uno u otro modelo.

¿Cómo funciona?

Por ejemplo, en Kenya hay fondos que funcionan dentro del esquema de private equity que vienen otorgando capitales a cooperativas productoras de café mientras que en los países balcánicos, comenzando por Serbia, hay también fondos que de manera muy activa han propiciado el surgimiento de pequeñas cadenas de establecimientos comerciales de alimentos.

Un punto importante, al cual nos hemos referido en otros de nuestros artículos: es importante y necesario que los gobiernos de los países entiendan que la efectividad de cualquier esquema de financiamiento, sea por la vía de otorgamiento de créditos o aportes de capital exigen que haya orden en la economía, comenzando por un control en la inflación, y desde el punto de vista jurídico, respeto a la propiedad, de lo contrario los efectos serán limitados y sin visión de largo plazo. 

Comentarios