Las divisas digitales se hacen hueco en el sistema de pagos internacional
Los principales bancos centrales del planeta han abierto el melón de las monedas digitales. Después de una larga década de convivencia inversora con las criptomonedas, y bajo la tutela del Banco Internacional de Pagos (BIS, según sus siglas en inglés), institución de la que emanan las regulaciones de la industria financiera y bancaria, las autoridades monetarias han sucumbido a los efectos de la digitalización. Las divisas electrónicas mediante tecnología ‘blockchains’, sobre la que se asientan las más de 2.000 criptomonedas que operan en el mundo, han dejado de ser un asunto tabú. Ante el declive de los pagos en cash, la paulatina caída del dinero en circulación y los menores costes para las entidades financieras por el uso de una modalidad que añade, además, enormes posibilidades de certificación de las transacciones, los organismos de supervisión empiezan a admitir su influencia en beneficio de la estabilidad monetaria. El proceso en ciernes, aunque ya avanzado con proyect...